Nunca menosprecies el poder de Pinterest

-“¿Qué hay en Pinterest?” -“Ropa, bodas, gatitos, bebés y manualidades. Cursiladas que sólo sirven para entretener ratos muertos”.

¡ERROR!

Al loro con los prejuicios, que no son buenos y menos en los negocios. Mejor basarse en datos para tomar decisiones, y descartar Pinterest como canal de comunicación antes de saber lo que relmente ofrece es una lastimilla, aparte de una potencial pérdida de oportunidades.

¿Quién habita en Pinterest? El 80% de sus usuarios son mujeres, y la mitad son anglosajonas y tienen hijos pequeños. Así que cualquier negocio cuyo objetivo sea dirigirse a madres de familia jóvenes con hábito de consumo digital debería plantearse participar de la red. Sobretodo teniendo en cuenta que algunos demuestran dicen que, por ahora,  los usuarios y usuarias de Pinterest son los que más dinero consumen a través  de la red (osea, que habrá más gente en Facebook, pero los/las de Pinterest no dudan a la hora de comprar). Y más aún si se trata de cualquier producto con un valor añadido (hecho a mano, con una historia, sostenible, solidario…)

¿A  quien le puede interesar estar en Pinterest? A cualquiera que quiera “comunicarse” con el mundo femenino. Desde empresas familiares de turismo activo en família a tiendas de barrio con con e-commerce de disfraces y decoración de fiestas, pasando por cualquier persona “crafty” que elabore sus cositas o una casa rural en el medio del Pirineo. También blogs que se dirijan al mundo femenino y, por supuesto, cualquiera que quiera vender ropa (sea de chico o de chica… que ellas también buscan ropa para ellos aquí), objetos de decoración, caterings, objetos para mascotas o para vida saludable, etc.

Si os interesa más el tema, encontraréis más información sobre esta red en el capítulo “Lo segundo” del “Manual para inmigrantes digitales”, en la página 55, osea, aquí

 Pinterest es fácil, bonito y útil. ¡Keep in mind! 🙂Imagen

via Wishpond

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¿Qué diferencia hay entre el SMO y el SMM?

SMM son las iniciales Social Media Marketing, la disciplina que trata de sacarle partido a las acciones en los medios sociales por sí mismos, sin tener como prioridad remitir a los usuarios a otra web. Su diferencia principal respecto al SMO es que, en esta otra disciplina, los medios sociales son un medio a través del cual conseguir tráfico en la web principal más que un objetivo en sí mismos.

El SMM sirve para adquirir relevancia entre los usuarios, para establecer vínculos emocionales con ellos (“engagement”, que literalmente significaría “compromiso”) y para conseguir que ellos mismos compartan los contenidos con sus amigos o seguidores. Eso es bueno porque para cualquier persona, sus amigos y conocidos son siempre los recomendadores más fiables. También se puede emplear como medio de escucha directa de los usuarios, para poder recabar información de fallos, mejoras o tendencias que incluir en nuestros servicios o productos. Más funciones: posicionar la imagen de una marca o proyecto, incrementar su visibilidad, gestionar su reputación y, en según que ocasiones, vender productos.

¿Y si no sé gravar ni montar vídeos de calidad?

¿A qué te refieres con “calidad”? ¿A que los vídeos cuenten algo relevante y útil o a que tengan una factura profesional? Lo primero debe preocuparte porque, efectivamente, si no tienes nada interesante que decir, no merece la pena que hagas ningún vídeo. Pero si lo que te preocupa es la calidad de la forma, porque no eres profesional o nunca antes has hecho tus propios vídeos, tranquilo: en Internet, la honestidad se valora tanto o más que la factura estética. Tu aporta un contenido útil y sincero, y si tienes algo de presupuesto, paga por una factura profesional. Pero si no, “tira palante” tu sól@.

¿Tienes un móvil con cámara de vídeo? ¿O un ordenador con web-cam? Puede que no necesites nada más. Muchos smartphones ya gravan imágenes con una calidad excelente, lo que te permite gravar paisajes, espacios o personas sin necesidad de equipo técnico. Y si lo que quieres es gravarte a ti mismo hablando o haciendo un tutorial delante de la pantalla, sólo necesitas sentarte delante de tu ordenador y gravarte con tu web-cam. Lo único que realmente te puede jugar una mala pasada es el sonido (sobretodo si gravas desde el móvil en un exterior) así que trata de tomar imágenes en lugares protegidos, sin viento, o con el micro cerca de la persona que habla. O al menos, asegúrate que se entiende bien lo que dice quien habla antes de colgarlo. Eso siempre que el discurso sea importante; si no, ponle una música encima y ¡andando!.

Si tu problema es que quieres editar los vídeos pero no sabes como, existen herramientas on-line para facilitarte la vida. Puedes emplear las plantillas que te ofrece la web http://www.stupeflix.com, sobre las cuales colocas tus grabaciones y fotos y enseguida tienes un vídeo resultón y con efectos que parecen profesionales. Incluso puedes hacer que unas animaciones hablen por ti, a través de aplicaciones como http://www.goanimate.com o http://www.xtranormal.com.

Y si sólo vas a hacer un vídeo y tienes algo de presupuesto, busca entre tus contactos: seguro que encuentras a alguien cerca que puede hacerte el vídeo como tu quieres y a un precio razonable o a cambio de otro favor profesional.

¿Puedo pillar cualquier foto de Internet?

Cualquiera para cualquier cosa, no. Depende de para qué la vayas a usar. Usa el sentido común. Si tienes un blog personal y has encontrado una foto preciosa para ilustrar lo que explicas, ponla pero cita la fuente o pon el link de donde la encontraste. Pero si es para una página de un negocio, no es lo adecuado, sobretodo porque es como robar y existen maneras de adecuadas (y gratuitas en muchas ocasiones) de hacer las cosas bien. Aquí, algunas de las opciones que tienes:

  • Usar fotos con licencia Creative Commons, una licencia creada para el uso de imágenes en Internet, que pretende ser menos restrictiva que el copyright y a través de la cual los creadores de las imágenes ceden algunos o muchos de los derechos que tienen sobre sus imágenes para que otros las puedan utilizar y crear nuevos contenidos con ellas. Hay diferentes categorías de Creative Commons, y conviene que leas bien qué usos ha autorizado el autor sobre la foto, para no sobrepasarte. La red social fotográfica Flickr, una de las que más tráfico de fotografías tiene del mundo, tiene un espacio específico de este tipo de fotos, donde explica perfectamente qué puedes hacer con cada una de las páginas. Aquí tienes el link: http://www.flickr.com/creativecommons/
  • Usar las fotos que encuentres en Internet citando la fuente o incluyendo un link a la página original. Siempre en función de la importancia que tenga la foto en tu web, a veces es tan fácil como mandarle un correo electrónico a la persona que ha hecho la foto, o ponerle un post diciéndole que te encanta y que, si no le parece mal, la usarás para “tal cosa”, y le pones un link de dónde y cómo está usada. En el 90% de los casos, el autor estará encantado y se sentirá halagado por tu elección y por tu educación a la hora de contactar con él/ella.

Al final, sólo consiste en hacer las cosas de la manera en que nos gustaría que las hicieran con nosotro@s.

¿Qué diferencia hay entre un blog y una web?

Hay dos diferencias principales entre una web y un blog: la regularidad de actualización y la interacción del lector. Los blogs son espacios en los que cualquier visitante espera encontrar nuevos contenidos periódicamente, por lo que es fundamental mantenerlo actualizado. No es que las webs no requieran mantenerse al día, pero es que en el caso de los blogs, es absolutamente fundamental. Además, los blogs suelen ofrecer un espacio a donde comentar los contenidos publicados, lo que convierte estas páginas en lugares participativos, algo que los diferencia, en principio, de las webs tradicionales.

Una recomendación: cuando hagas tu web, incluye un blog en una de las páginas. Los blogs son la manera perfecta de mantener actualizada tu web y de establecer una relación más cercana con tus visitantes. No tienes por qué escribir siempre tú: puedes compartir noticias o artículos interesantes que encuentres en la red y creas que les pueden interesar a tus seguidores. Ofrecer buenas referencias, mostrar tu experiencia, tu conocimiento, tus fuentes de información y tu pasión es mostrar quién eres, y que además tus visitantes puedan comentar contigo te convierte en alguien mucho más real. Esto puede llegar a valer más que cualquier spot de 20” y un pastizal de presupuesto que pudieras emitir en TV.

¿Qué pasa si quiero cambiar mi web o blog y rehacerla con otro sitebuilder pero sin perder mi dominio?

No pasa nada. Todos los sitebuilders ofrecen la opción de re-direccionar dominios pre-adquiridos a nuevas páginas creadas en sus “instalaciones”. Lo único que debes valorar antes de escoger uno u otro sitebuilder son los términos económicos (cuanto te cobran por re-direccionarlo), por que algunos te lo hacen de manera gratuita o simbólica en lo que al precio se refiere, y otros pueden cobrarte más por el servicio.

Otra cosa a tener en cuenta a la hora de “cambiar de sitio” una URL es asegurarte que te ofrecen un “redireccionamiento 301”. ¿Por qué? Porque te permitirá asegurarte de que los buscadores como Google te encuentren en tu nueva ubicación.

Foto:Unprofound.com

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