¿El SEO sólo se hace con Google?

En España, Google es el buscador rey, porque el 99% las búsquedas se hacen en su servicio, y por eso el SEO en España hoy por hoy se centra en ser Google-Friendly. Pero existen otros muchos servicios –Yahoo, Bing, Baidu, Chacha, Foofind, Hakia, Yandex, Altavista, y así hasta el infinito– y en función del país en que quieres que tu web se posicione bien, debes enterarte de cuál les el buscador más utilizado y adaptarte a las prácticas específicas que sugiere.

Por cierto, ¿sabes cómo nació Google? Como un trabajo de final de carrera. Larry Page y Sergey Brin se conocieron en 1995 durante el doctorado en la universidad de Standford. Compartían el interés por conseguir que las páginas web dejaran de ser pequeñas islas en Internet y pudieran organizarse por criterios de relevancia, para que así fuese más fácil encontrar contenidos interesantes. Inspirándose en la manera en que se decide la relevancia de un artículos científicos en las revistas especializadas (que es, básicamente, el número de menciones que se hacen de él), decidieron ponerse manos a la obra e hicieron su tesis doctoral sobre el tema. El resultado fue Google: un proyecto que intentaron vender y nadie les quiso comprar. Así que lo tiraron adelante ellos solitos. Y hasta ahora.

¿Y si no sé gravar ni montar vídeos de calidad?

¿A qué te refieres con “calidad”? ¿A que los vídeos cuenten algo relevante y útil o a que tengan una factura profesional? Lo primero debe preocuparte porque, efectivamente, si no tienes nada interesante que decir, no merece la pena que hagas ningún vídeo. Pero si lo que te preocupa es la calidad de la forma, porque no eres profesional o nunca antes has hecho tus propios vídeos, tranquilo: en Internet, la honestidad se valora tanto o más que la factura estética. Tu aporta un contenido útil y sincero, y si tienes algo de presupuesto, paga por una factura profesional. Pero si no, “tira palante” tu sól@.

¿Tienes un móvil con cámara de vídeo? ¿O un ordenador con web-cam? Puede que no necesites nada más. Muchos smartphones ya gravan imágenes con una calidad excelente, lo que te permite gravar paisajes, espacios o personas sin necesidad de equipo técnico. Y si lo que quieres es gravarte a ti mismo hablando o haciendo un tutorial delante de la pantalla, sólo necesitas sentarte delante de tu ordenador y gravarte con tu web-cam. Lo único que realmente te puede jugar una mala pasada es el sonido (sobretodo si gravas desde el móvil en un exterior) así que trata de tomar imágenes en lugares protegidos, sin viento, o con el micro cerca de la persona que habla. O al menos, asegúrate que se entiende bien lo que dice quien habla antes de colgarlo. Eso siempre que el discurso sea importante; si no, ponle una música encima y ¡andando!.

Si tu problema es que quieres editar los vídeos pero no sabes como, existen herramientas on-line para facilitarte la vida. Puedes emplear las plantillas que te ofrece la web http://www.stupeflix.com, sobre las cuales colocas tus grabaciones y fotos y enseguida tienes un vídeo resultón y con efectos que parecen profesionales. Incluso puedes hacer que unas animaciones hablen por ti, a través de aplicaciones como http://www.goanimate.com o http://www.xtranormal.com.

Y si sólo vas a hacer un vídeo y tienes algo de presupuesto, busca entre tus contactos: seguro que encuentras a alguien cerca que puede hacerte el vídeo como tu quieres y a un precio razonable o a cambio de otro favor profesional.

La Wayback Machine: el Delorean de Internet

regreso al futuro

¿Recuerdas cómo era Youtube cuando nació en 2005? Cuesta mucho visualizar en la memoria el diseño que tenían las webs cuando las descubrimos por primera vez. Para eso existe la máquina del tiempo de Internet: la Wayback Machine. En esta especie de Delorean postmoderno, eliges destino-web y año, y puedes navegar por las páginas tal y como eran tiempo atrás.

Los nostálgicos pueden buscar aquellas páginas en las que fueron adolescentes, y los arqueólogos digitales, investigar cómo ha cambiado el funcionamiento del mundo on-line. La Wayback Machine conserva 40.000 millones de páginas, acumuladas desde 1996 y de cualquier parte del mundo. Merece la pena pasearse por los orígenes de portales como http://www.amazon.com (y ver cómo era una tienda on-line en el 98), http://www.imdb.com, (¡en el 96 ya tenía diversos espejos en paises europeos!) por http://www.elpais.es  (la más antigua es del 1996), o la desaparecida http://www.ole.com (el primer gran portal español, germen de Terra.es), entre tantas otras.

La Wayback Machine forma parte del proyecto del Internet Archive: un portal web creado por una organización sin ánimo de lucro del mismo nombre, cuyo objetivo es la preservación y divulgación de historiales web y recursos multimedia. Aparte de las webs, conserva más de 19.000 archivos de audio y vídeo de diferentes épocas y procedencias, que expone y permite descargar y distribuir de manera gratuita en la mayoría de las ocasiones. Una auténtica biblioteca de Babel donde nuestra memoria digital está al alcance de un clic.

Aquí es: http://archive.org/web/

¿Qué diferencia hay entre un blog y una web?

Hay dos diferencias principales entre una web y un blog: la regularidad de actualización y la interacción del lector. Los blogs son espacios en los que cualquier visitante espera encontrar nuevos contenidos periódicamente, por lo que es fundamental mantenerlo actualizado. No es que las webs no requieran mantenerse al día, pero es que en el caso de los blogs, es absolutamente fundamental. Además, los blogs suelen ofrecer un espacio a donde comentar los contenidos publicados, lo que convierte estas páginas en lugares participativos, algo que los diferencia, en principio, de las webs tradicionales.

Una recomendación: cuando hagas tu web, incluye un blog en una de las páginas. Los blogs son la manera perfecta de mantener actualizada tu web y de establecer una relación más cercana con tus visitantes. No tienes por qué escribir siempre tú: puedes compartir noticias o artículos interesantes que encuentres en la red y creas que les pueden interesar a tus seguidores. Ofrecer buenas referencias, mostrar tu experiencia, tu conocimiento, tus fuentes de información y tu pasión es mostrar quién eres, y que además tus visitantes puedan comentar contigo te convierte en alguien mucho más real. Esto puede llegar a valer más que cualquier spot de 20” y un pastizal de presupuesto que pudieras emitir en TV.

¿Cómo se hacen las webs que no se hacen con website builders?

via sixrevisions.com

via sixrevisions.com

 
Los programadores que conocen el lenguaje web (HTML o JavaScript, principalmente) hacen las webs “escribiendo” la web a mano en forma de código. Aunque suene extraño, el lenguaje web es realmente un lenguaje, es “el idioma de las máquinas” y los programadores lo que hacen es escribirles una larga carta, frase a frase, explicándole todo lo que tiene que ser la web. Hasta los colores se explican en forma código de números. Si te hace gracia ver una de esas “cartas”, abre cualquier web con tu navegador Firefox y clicka sobre la pestaña “Ver”. Después, escoge la opción “código fuente” y ¡voilà! Ahí tienes la misma web explicada en código. Eso lo puede haber hecho un programador web pasando muchas horas, como un artesano.

En cambio, los diseñadores gráficos suelen utilizar programas específicos para hacer las webs; eso les permite centrarse más en las estética de la página y trabajar sobre imágenes, y no sobre código. Se podría decir que los programas que emplean algunos diseñadores gráficos –como por ejemplo, Dreamweaver– son parecidos a los Website Builders, pero con opciones más avanzadas y complejas para que los diseñadores tengan más opciones estéticas con las que jugar. También son diseñadores quienes “crean” las plantillas bonitas de los website builders que luego nos acaban sirviendo al resto de los mortales para tener una web impresionante sin haber pensado demasiado en cómo hacerla. Y también hay diseñadores que utilizan website builders para hacer las webs que venden a sus clientes.